Los últimos días de Ruperto

El pobre Ruperto había quedado vegetal a causa de un accidente de moto que había sufrido en su juventud.

Al llegar a los 54 años, como ya se estaba muriendo, decidieron entre varios amigos subirlo a la copa de un árbol para que contemplara por última vez como se ponía el sol desde un lugar perfecto, con tan mala suerte que olvidaron que bajo el árbol se hayaba una trituradora de ramas.

Desgraciadamente, Ruperto cayó en la trituradora y quedó hecho añicos en cuestión de segundos, mientras sus restos se esparcían por el jardín.

Seguidamente, sus familiares y amigos recorrieron todo el jardín, comiendo y bebiendo a cada paso los restos y efluvios de Ruperto, ya que el zumo de vegetal es bueno para la salud, y éste mas aun ya que tenía un aporte extra de hierro.

Ruperto cayó con la silla de ruedas.

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