El músico vergonzoso

Aquella iba a ser la primera vez que los amigos iban a su casa y Adrián tenía vergüenza de que descubrieran que tocaba el clavicordio. No tenía tiempo para ocultar el instrumento en casa de sus padres, ni en la Mercedes Vito que tenía en el garaje. No lo pensó dos veces. La decisión fue clara y contundente. Se metió el clavicordio por el culo.